curación del jamón

El jamón ibérico es sin duda uno de los alimentos estrella de nuestra gastronomía, además de ser uno de los productos que más expectación internacional genera debido a que posee un sabor excepcional que conquista a cualquier paladar.

Para alcanzar ese matiz, aroma y sabor, las piezas de jamón deben pasar por un largo y preciso proceso de curación, el cual tiene diferentes etapas para conseguir un producto gourmet en toda regla. Por ello, en este post te queremos hablar sobre las etapas de curación del jamón. ¡Comenzamos!

Etapas del proceso de curación del Jamón 

En Hermanos Cárdeno elaboramos artesanalmente nuestros productos para ofrecerles a nuestros clientes todos los matices del sabor ibérico en cada una de nuestras piezas.

Llevamos a cabo el proceso de curación de principio a fin. A continuación te detallamos todas y cada una de las etapas de dicho proceso.

Primera etapa: salazón del jamón

La primera etapa de todas es la salazón. Nos encargamos de que todas y cada una de las extremidades del cerdo ibérico sean cubiertas con sal marina, el único ingrediente que acompaña a los jamones en el proceso de curación. Dicha sal ayuda a que la pieza se deshidrate de manera natural, por ello se dejan un tiempo concreto en nuestras cámaras para que obtenga todo el sabor de la sal. El tiempo dependerá del tamaño de la pieza, es decir, cuanto más kilos pese, más tiempo permanecerá en esta primera etapa.

 

Etapas de curación del jamón 1 curación del jamón

Segunda etapa: lavado de la pieza

La segunda etapa se denomina lavado y asentamiento y es una de las más importantes del proceso de curación del jamón. La pieza debe lavarse con agua caliente para eliminar toda aquella sal externa que nuestro producto no haya absorbido.

Todos los jamones son identificados  y se cuelgan en perchas que se trasladan a cámaras de reposo, donde se mantienen aproximadamente dos meses con las condiciones ambientales propias del invierno. La sal se reparte poco a poco por toda la masa muscular para que toda la pieza mantenga su contenido propio en sal de forma homogénea y no queden zonas excesivamente saladas y otras apenas sin sal. 

Tercera etapa: secado

El secado es la tercera etapa de este inexorable proceso. Las temperaturas suben paulatinamente mientras que las humedades van disminuyendo gradualmente, por lo que el jamón va sudando mientras pierde el agua sobrante de la pieza. Durante esta etapa nos encargamos de controlar exhaustivamente las condiciones de temperatura y humedad para no estropear las piezas. En dicha etapa de secado, aparecen los aromas típicos del jamón. 

Cuarta etapa: maduración y afinamiento del jamón

La última etapa se trata de la maduración y afinamiento del jamón. Nuestros jamones reposan en nuestras bodegas mientras maduran y envejecen para que el sabor, el olor y la textura sea inigualable. Esta etapa dura entre 14 y 18 meses.

Tras dicha etapa, nos encargamos de comprobar que cada pieza ha curado y madurado correctamente para garantizar la calidad de todos nuestros productos. Por lo que realizamos un control pieza a pieza valorando el grado de firmeza de la carne, la ausencia de defectos, el olor, la morfología del jamón serrano entre otros aspectos.

Prueba nuestra selección de productos 100% ibéricos

Ahora que ya conoces como mimamos y tratamos cada pieza de jamón en nuestras instalaciones, solo te queda probar su sabor y degustar un buen ibérico.

Contacta con nosotros por si deseas adquirir alguno de nuestros productos a través del número de teléfono 959 710 351 o si lo prefieres envíanos un correo electrónico a la siguiente dirección: info@hermanoscardeno.es 

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